Los Valores
Existen
diversos tipos de valores como son los valores económicos, los valores sociales
y los valores morales o espirituales. La axiología no puede jerarquizar los
valores, cada uno tiene aspectos o propiedades importantes y además
interaccionan entre sí. Son anti-valores aquellos que devalúan el mundo en su
riqueza natural y espiritual.
Definición y tipos
de valores:
Valores
Religiosos: Fin Objetivo: Dios, Fin Subjetivo: Santidad.
Valores Morales: Fin Objetivo: Bondad, Fin Subjetivo: Felicidad.
Valores Estéticos:
Fin Objetivo: Belleza, Fin Subjetivo: Gozo de la armonía.
Valores
Intelectuales: Fin Objetivo: Verdad, Fin
Subjetivo: Sabiduría.
Valores Afectivos:
Fin Objetivo: Amor, Fin Subjetivo: Agrado, afecto, placer.
Valores Físicos: Fin Objetivo: Salud, Fin Subjetivo: Bienestar Físico.
Valores Económicos:
Fin Objetivo: Bienes, riqueza, Fin Subjetivo: Confort.
Qué son Valores morales:
Como valores
morales se conoce el conjunto de normas y costumbres que son transmitidas por
la sociedad al individuo y que representan la forma buena o correcta de actuar.
Qué son Valores
éticos:
Los valores éticos son guías de comportamiento que regulan la
conducta de un individuo. En primer lugar, la ética es la rama de la filosofía
que estudia lo que es moral y realiza un análisis del sistema moral para ser
aplicado a nivel individual y social.
Importancia de los
Valores
Entendemos los
valores como los principios que rigen los comportamientos humanos, y dirigen
las aspiraciones de los individuos, o incluso de sociedades, en pro de su
perfeccionamiento o realización. Son las pautas que marcan los comportamientos
humanos, y/o sociales, orientándolos hacia conductas que presumen la mejora en
el desarrollo de la persona o de una colectividad.
Sin embargo, de una manera más específica, para definir los
valores, debemos distinguirlos atendiendo a su condición como valores individuales
(valores humanos), o como valores colectivos, de los que se distinguen los
valores sociales y los valores culturales.
Los primeros,
se nutren de las premisas que impulsan al ser humano en su progreso en la
continua búsqueda de la perfección. En cambio, los valores sociales son los
principios que gestan las acciones comunes de los individuos que pertenecen a
una colectividad. Y en tercer lugar, los valores culturales se identifican con
la base sobre la que se desarrolla la identidad de un pueblo, sus usos y costumbres.
Por tanto, y partiendo de su definición, los valores son importantes y
necesarios, pues son los pilares sobre los que se cimenta la identidad humana,
nos sirven de guía para poder convivir sobre la base de la sinergia social, y
son la condición que forma y distingue a una comunidad. Pero no todos los
valores poseen la misma importancia, los valores se sistematizan y organizan de
forma jerárquica en sistemas de valores que los interrelacionan entre sí,
formando relaciones de necesidad y dependencia entre ellos. De este modo,
dependiendo del grupo social en cuestión, se concede más relevancia a unos
valores que a otros, a pesar de que entre todos ellos existan relaciones de
interdependencia. Y así, sobre estos valores centrales se materializan como el
Ordenamiento Jurídico, que se instituye con el fin de proteger, organizar y
regular la convivencia en un orden social deseado. Por ello, la formación en
valores se hace imprescindible, tanto como son importantes los valores en sí
mismos, para procurar que los mismos pervivan y se solidifiquen en las
relaciones sociales, desde una perspectiva de cohesión e integración en la
convivencia. A través de la familia, la escuela, y el resto de grupos sociales
a los que pueda pertenecer la persona, se lleva a cabo la formación en valores
por medio de la interacción social. Sin embargo, según las últimas tendencias
educativas, se pretende institucionalizar y planificar esta formación con el
objetivo de humanizar la educación, reconociendo la importancia incuestionable
que sustentan los valores.





